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La introducción de una clara definición para componentes
CKD que son utilizados en el ensamblaje de vehículos
asegura un criterio consistente y nivelado para
todos los participantes. Las operaciones SKD se
verán beneficiadas de forma temporal durante el
periodo de reducción progresiva y estarán sujetas
a cuotas y a menores aranceles.
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El mayor arancel para vehículos CBU importados versus
componentes, combinado con la importación libre
de aranceles de una parte de los componentes asegura
que aquellos vehículos ensamblados localmente en
suficiente volumen serán más competitivos que los
importados.
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El mecanismo de créditos de descuento en la importación
permitirá a los fabricantes de vehículos racionalizar
la producción local de bajo volumen e importar éstos
a precios competitivos.
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Mejorar la actividad de exportación de los fabricantes
tanto de vehículos como de componentes. Estos últimos
mejorarán su competitividad a través de periodos
continuos de producción más largos y procesos de
fabricación más eficientes desde el punto de vista
de los costes.
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La abolición del requisito de contenido local mínimo
llevará a la localización de proveedores de componentes
basándose únicamente en decisiones económicas llevando
consigo una reducción de los costes de la industria.