 Northern
Cape: inmensas extensiones de espacio y silencio; el
horizonte sin fin del Desierto del Gran Karoo (Great
Karoo) y el semi desierto del Kalahari nos presentan
algunas de las realidades más duras de Sudáfrica: la sequía
y la aridez. Aquí todavía podrán encontrar algunos grupos
aislados supervivientes del pueblo San. Este es uno de los
mejores lugares en el mundo para contemplar las estrellas.
La ciudad de Sutherland, en la parte noroeste de
la región, es el centro principal de astronomía en Africa,
y uno de los mejores del hemisferio sur.
Kimberley,
la capital de los diamantes del mundo, alardea de contar
con el hoyo más grande del mundo hecho por el hombre,
El Gran Hoyo (Big Hole), de donde más de 25 millones
de toneladas de tierra fueron extraídas hasta el comienzo
de la Primera Guerra Mundial. El Museo de Minas de Kimberley
(Kimberley Mine Museum) es uno de los mejores museos
al aire libre de todo el mundo. La compañía de diamantes
más famosa del mundo, De Beers, aún tiene su sede en las
mismas oficinas, desde donde comenzó a funcionar.
La
alfombra mágica más grande del mundo: un mar de flores
de primavera en Namaqualand. Las flores surgen
del paisaje desértico ondulado, como si las generosas
lluvias abrieran un cofre de tesoros al final del invierno
para ofrecer una breve estación de éxtasis.
El
Parque Nacional Kalahari Gemsbok, con sus espectaculares
dunas rojizas, es uno de los tesoros naturales de la provincia.
Se encuentra en la parte más remota del noroeste de Sudáfrica
y es una de las áreas protegidas más extensas del continente
africano. Tiene una extensión de 953 000 Ha y limita con
el Parque Nacional Gemsbok de Botswana. También goza de
los beneficios del concepto de “Parque de Paz”, que permite
a los animales cruzar fronteras libremente. El parque
Gemsbok es el hábitat del antílope del mismo nombre. También
es uno de los últimos lugares donde se conservan aves
de rapiña como buitres y águilas. Representa un lugar
excelente para observar el halcón de cuello rojo y el
bateleur.
El
Parque Nacional Richtersveld es ideal para los
entusiastas de la vida al aire libre que desean dejar
todo atrás: ésta es la única zona montañosa en el desierto
y tiene unos paisajes desolados, áridos y de una belleza
extraordinaria. La flora del lugar abunda en plantas suculentas
como las “Halfmens” (trompa de elefante), con su corona
que siempre apunta al norte, y una variedad de flores
del desierto. La tierra del parque es propiedad de la
tribu Nama, descendientes de los Khoikhoi y que continúan
viviendo de sus actividades pastoriles en el área. El
número de visitantes está limitado a un máximo de tres
vehículos (solamente 4x4) y doce personas.
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